Qué ver en Burano: la isla de las casas de colores y el encaje
Burano es una visita obligada si vas a pasar varios días en Venecia. Además, puedes combinarla fácilmente con una escapada a Murano, ya que están muy cerca la una de la otra. No necesitas mucho tiempo para recorrerla: con media jornada tendrás más que suficiente.
¿Pero por qué es famosa la isla de Burano? Esta pequeña isla de la laguna es conocida en todo el mundo por sus encantadoras casas de colores y su milenaria tradición del encaje. Pero hay más: la pesca ha marcado profundamente su cultura y su gastronomía local. En la mesa, los protagonistas son el risotto de gò (un pececillo típico de la zona) y los bussolà (o buranèi), unas galletas tradicionales con forma de rosquilla o de "S".
Vamos al grano: descubramos qué ver en Burano y algunas curiosidades sobre esta isla tan especial.
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¿Cómo llegar a Burano desde Venecia?
A Burano solo se puede llegar por agua, pero está muy bien comunicada con Venecia, Murano, Punta Sabbioni y el aeropuerto Marco Polo. Se encuentra al norte de la ciudad, a unos 45 minutos en vaporeto (línea 12 de ACTV) desde Fondamente Nove, o aproximadamente 60 minutos desde San Marcos (línea 14). También puedes optar por una excursión privada con un tour organizado.
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El Museo del Encaje y su tradición artesanal
Si buscas qué hacer en Burano, la visita al Museo del Encaje (Museo del Merletto) es imprescindible. El encaje buranés es uno de los más famosos del mundo; tiene una tradición antiquísima que se remonta al siglo XV y está rodeada de leyendas fascinantes.
En esta isla de pescadores, se dice que el propio mar inspiró este delicado arte. Según la leyenda, una sirena transformó la espuma de las olas en un velo nupcial para un pescador. Las mujeres de la isla, fascinadas, empezaron a imitar ese diseño con aguja e hilo. Sin embargo, lo más probable es que el origen esté en el remiendo de las redes de pesca que hacían las mujeres mientras sus maridos faenaban.
La encargada de preservar este arte —fruto de una técnica meticulosa que incluye el famoso punto in aria— es la Escuela de Encajes, fundada en 1872. Durante la visita al museo, situado en el antiguo edificio de la escuela, podrás ver a las maestras encajeras trabajando en directo. Es una oportunidad única para ver cómo sus manos expertas crean piezas extraordinarias.
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Las casas de colores: el lugar más "instagrammeable"
¿Qué es lo que no puedes perderte bajo ningún concepto? Sin duda, sus casas de colores. Los tonos vivos de las fachadas hacen de esta isla un lugar único, visible incluso desde la distancia.
Si te preguntas por qué las casas son tan coloridas, la respuesta tiene que ver con su historia marinera. Se dice que los pescadores pintaban sus hogares con colores llamativos para poder reconocer su casa en los días de niebla densa cuando regresaban del mar.
La casa más famosa es la Casa de Bepi, conocida por su original decoración geométrica. La encontrarás en una callejuela junto a la Via Galuppi (la calle principal). Un consejo: aunque las fotos quedan increíbles, recuerda que son viviendas privadas y debemos respetar la intimidad de los vecinos.
Lo mejor que puedes hacer en Burano es, simplemente, perderte por sus calles. Descubrirás patios escondidos con ropa tendida al sol, canales menos transitados y ese aroma a colada limpia que lo inunda todo.
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La iglesia de San Martino y su campanario inclinado
En la Piazza Galuppi verás la iglesia de San Martino Vescovo. El edificio actual es del siglo XVI y es famoso por su campanario inclinado. Con sus 53 metros de altura, se ha convertido en el símbolo de la isla. Su inclinación se debe al hundimiento del terreno pantanoso, aunque una reforma en 1970 aseguró su estabilidad.
Como curiosidad, su entrada principal es lateral, no frontal. En el interior, no te pierdas La Crucifixión del célebre Giambattista Tiepolo, la pala de Girolamo da Santa Croce y las obras marianas de Giovanni Mansueti.
Los Tres Puentes y la Pescaria Vecia
El llamado Tre Ponti es, en realidad, un puente de madera que conecta tres islas: San Mauro, San Martino Sinistro y Giudecca. Es el mejor punto para hacer fotos, ya que ofrece una vista panorámica de los canales con las casas reflejadas en el agua.
Cerca de allí está la Pescaria Vecia (antiguo mercado de pescado), un rincón con mucho encanto que ofrece una luz espectacular al atardecer, con Venecia recortándose en el horizonte.
Finalmente, no te vayas sin pasar por la Pescheria di Burano, el mercado al aire libre. Es el lugar perfecto para vivir el ambiente local y disfrutar de un spritz acompañado de unos buenos cicchetti (las tapas venecianas) en los bares de la zona.





